Se pasaron los nueves meses y se vino encima aunque ya con muchas ganas de que pasara el 30 de junio.
Las horas en el aeropuerto de Madrid fueron largas -7 horas- que sumadas a las 12 de vuelo se volvieron en una jornada casi insoportable. Por suerte a la hora de subir al avión comprobé que se me había asignado la fila que esta pegada al Exit, es decir que pude estirar este casi metro treinta de piernas que tengo.
La llegada al Aeropuerto Internacional de Carrasco fue increíble y muy emocionante. La familia siempre al firme, algunos amigos que madrugaron para ir a verme y obviamente mi amor, a quién lo hice esperar unos 9 meses.
Y ahora un poquito más aclimatada...aunque la verdad que no al tiempo porque en el cono sur hace mucho mucho frío...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario